Mediación Familiar.

Mediación Familiar – Servicio Esther Gento

La Mediación Familiar es un proceso que sirve para la resolución de los conflictos. Es un proceso alternativo a la via judicial. Es una via por la cuál podemos resolver las crisis familiares, sin deteriorar las relaciones. Este proceso de mediación es confidencial y permite la comunicación entre las partes. Este proceso permite que cada miembro de la pareja pueda expresar su puntos de vista y sus necesidades. El objetivo de la Mediación Familiar es llegar a acuerdos consentidos mutuamente.

Se trabaja con la familia para dotarla de los recursos necesarios para manejar los enfrentamientos.

Los casos abordados desde la Mediación Familiar son:

  • Custodias Compartidasmediacion familiar
  • Mediación del Convenio Regulador.
  • Mediación Familiar en separaciones y divorcios
  • Pautas y asesoramiento psicológico para comunicar la decisión de separación a nuestros hijos, y como ayudarles a afrontarlo emocionalmente.
  • Padres y madres que se vayan a separar y deseen hacerlo de la forma más adecuada para sus hijos

¿Cómo actúa un mediador familiar?

El mediador familiar es un mero facilitador/a del proceso, que crea un espacio de diálogo en el que prevalece la equidad comunicativa, la libertad y la igualdad.

Ventajas de la Mediación Familiar:

  • Se prioriza el bienestar de los hijos.
  • El proceso de divorcio tiene menos imparto psicológico y emocional.
  • Los miembros de la pareja son los que deciden sobre su propia situación. Evitando que sea un tercero (juez) quien decida.
  • Favorece el diálogo entre entre las partes. Evitando que la relación se deteriore y evitando por tanto, que esto afecte a los hijos.
  • Economiza el divorcio, ya que lo que se pretende es evita un procedimiento contencioso en los juzgados.
  • Permite conservar unas relaciones familiares adecuadas con otros miembros de la familia, (abuelos, cuñados, primos etc).
  • El divorcio no es sinónimo de ruptura familiar, tan solo de ruptura conyugal. El proceso de mediación permite la funcionalidad de las relaciones familiares aunque la vida conyugal se de por finalizada.